¿Por qué hacer una terapia psicológica?

Cuando le preguntaron al escultor Miguel Ángel Buonarroti cómo conseguía esculpir de manera tan perfecta sus obras, él se limitó a contestar que lo que hacía era extraer el mármol que sobraba. Y la escultura aparecía allí, bajo la piedra.

En eso debe consistir una buena psicoterapia. En permitir a cada paciente que consiga llegar a ser aquello que en esencia es, y en función de ello llegar a desarrollar el máximo potencial que cada uno tiene para estar en la vida.

Cuando una persona, de cualquier edad, se ve afectada por un conflicto emocional, por un estado de ánimo inadecuado, por una conducta que no consigue controlar o por una adicción, algún aspecto de su configuración biológica, psicológica o social no va bien.

Por ello el terapeuta acompaña al paciente en el descubrimiento de los factores que le impiden un buen funcionamiento personal, y después, conjuntamente, empiezan a hablar del modo de reestructurarlos, ya sea a través de un cambio en los hábitos o de indagar en su mundo emocional o en aspectos inconscientes.

De lo que se trata es que desde muy pronto el paciente empiece a sentirse mejor, a cambiar y a superar los problemas que le afectan.

Una terapia debe durar el tiempo necesario para que el problema o conflicto por el que se inició  no vuelva a repetirse en el futuro. Y eso dependerá de cada persona y de cada caso.

Son muchas las situaciones que se pueden solucionar completamente, incluso en los casos más graves.

Damián Ruiz
www.eoriocc.com